Principio 6:
Respetar la vida silvestre

Siempre que estés en un espacio al aire libre, estás en el hábitat natural de muchos animales salvajes y debes trabajar para minimizar tu impacto sobre ellos.  Impactos humanos en la vida silvestre Puede resultar en interacciones negativas entre humanos y fauna silvestre, animales agresivos, un deterioro de la salud del ecosistema y la reubicación o eutanasia de animales. Todos estos impactos pueden evitarse si los visitantes respetan la fauna silvestre en todas sus excursiones. Lo básico:
  • Observa la fauna salvaje desde la distancia. No los siga ni se acerque a ellos.
  • Nunca alimentes a los animales. Alimentar a los animales salvajes daña su salud, altera sus comportamientos naturales y los expone a depredadores y otros peligros.
  • Controle a las mascotas en todo momento, o déjelas en casa.
  • Evite la fauna salvaje en épocas sensibles: apareamiento, nidificación, cría o invierno.

Practica las habilidades de este principio

Distancia

Observar animales salvajes, tanto grandes como pequeños, es una parte emocionante de nuestro tiempo al aire libre. Ya sea un ciervo en un sendero forestal nacional o una ardilla listada en el parque de nuestro vecindario, queremos asegurarnos de darles siempre suficiente espacio. Aunque parezca que a los animales no les molesta nuestra compañía, pueden ser impredecibles, y acercarse demasiado podría hacer que nos hagan daño o se lastimen si intentan huir. Durante ciertas épocas del año, como la temporada de apareamiento o anidación, los animales son aún más sensibles a la presencia humana. Ver a humanos puede hacer que los animales abandonen a sus crías o se vuelvan más agresivos para protegerlas. En invierno, los animales tienen que esforzarse más para sobrevivir, y al hacer que huyan, gastarán la energía vital que necesitan para sobrevivir. Asegúrese de darles espacio adicional durante estas épocas del año.

Almacenamiento de alimentos

Nunca alimentes a los animales salvajes, por muy hambrientos que parezcan. La comida humana no es saludable para la fauna, y el acceso regular a ella puede hacer que los animales dejen de buscar sus fuentes naturales de alimento y dependan de nosotros para comer. El acceso a nuestra comida también puede hacer que los animales pierdan el miedo a los humanos y se sientan atraídos por nosotros o por zonas inseguras como carreteras con mucho tráfico.

Es importante almacenar siempre nuestros alimentos y basura para que la fauna silvestre no pueda acceder a ellos. La forma de almacenarlos depende del tipo de fauna silvestre de la zona y de las normativas locales sobre almacenamiento de alimentos. Guardar los alimentos en un recipiente de plástico puede ser suficiente si solo nos preocupamos por aves, ardillas e insectos. Sin embargo, en zonas como las de osos, ya sean negros o grizzlies, es fundamental guardar la comida, la basura y cualquier objeto con olor, como pasta de dientes o desodorante, en un recipiente para osos, una taquilla o un vehículo cerrado. Independientemente del lugar que visite, consulte con los administradores de tierras locales para saber qué tipo de almacenamiento de alimentos se requiere.

Mascotas en espacios naturales

¡Las mascotas pueden ser de los mejores compañeros de aventuras! Sin embargo, es probable que la fauna silvestre considere a nuestros peludos amigos como depredadores. Es importante asegurarnos de que nuestras mascotas mantengan la distancia con cualquier fauna silvestre y no la sigan ni la persigan. La fauna silvestre no solo puede herir a las mascotas en defensa propia o al proteger a sus crías, sino que también puede transmitir enfermedades como la rabia. Además, los animales salvajes pueden resultar heridos directamente por nuestras mascotas o al ser perseguidos. Mantener a sus mascotas con correa o bajo control de voz y a la vista les ayudará a mantenerse seguros, tanto a ellos como a la fauna silvestre.

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